El Odilo FC Cartagena pudo con la renta en contra de nueve puntos tras la primera derrota en la ida de La Gran Final de campeones. Los de Jordi Justé demostraron su capacidad para reponerse y rearmarse hasta erigirse en el club que tanto sabía Saulo que podía dañarles y ponerles las cosas difíciles.
Con el calor de los 150 aficionados que se desplazaron hasta Zamora en un periplo de 705 kilómetros, los visitantes dieron toda una lección de eficacia y control casi de inicio a fin. El Ángel Nieto intentó presionar con una afición entregada por completo al club zamorano pero que vivió un enfrentamiento marcado por el alto nivel de los murcianos.
Los de Justé se hicieron grandes en la pista rival y dejaron noqueados a un CB Zamora Enamora que lo intentó hasta el final y que llegó a acariciar el ascenso situándose a tan sólo un punco gracias a la renta de los primeros 40 minutos. Sin embargo, la eficacia a golpe de triple con unos magníficos Rogers y Jordá y haciendo daño desde el rebote hizo que la balanza se decantara por el equipo de la Región de Murcia.
"Había que arriesgar mucho para hacer algo muy difícil". Dicho y hecho, las palabras del técnico del club murciano ha mostrado su orgullo por jugar "un gran baloncesto". "Es lo que más me llena y de lo que estoy más satisfecho, pero creo que hemos conseguido recuperar hoy la esencia en el mejor día".
El Odilo FC Cartagena se corona así como campeón de Liga y con un merecido ascenso que le llevará a disputar la próxima temporada en la LEB Oro a la espera de conocer al nuevo compañero que le seguirá en esta lucha por la conquista del ascenso. Esperemos que sea el Zamora.