La formación señala directamente al Plan Aliste, impulsado por el Partido Popular como proyecto piloto de reestructuración sanitaria rural desde 2020, como el origen de un deterioro progresivo de la asistencia médica en el medio rural zamorano, con consultorios cerrados durante meses o con presencia médica testimonial.
Como ejemplo, el partido pone el foco en el municipio de Rabanales, donde sus seis pueblos contaban antes de la pandemia con consulta médica semanal en todos los consultorios. En la actualidad, denuncian que en la mitad de estas localidades el médico ha acudido una o dos veces en todo el último año, una situación que se repite —según la formación— en otros 47 pueblos de la provincia.
El caso más extremo, indican, es el de Monumenta, donde en los últimos seis años la consulta médica se ha producido un solo día cada seis semanas, dejando a la población sin una atención sanitaria regular y accesible.
En localidades como Fradellos, Mellanes y Ufones, los vecinos se ven obligados a desplazarse por sus propios medios a otros pueblos del municipio para ser atendidos por su médico de cabecera, una circunstancia inédita tras más de medio siglo de asistencia sanitaria continuada en estos núcleos rurales.
Ahora Decide vincula esta situación a las medidas del Plan Aliste, entre ellas la generalización de la cita previa telefónica, un sistema que consideran inadecuado para una población con una de las medias de edad más altas de Castilla y León. La formación advierte de que muchas personas mayores no utilizan el teléfono móvil, tienen problemas de audición, dificultades con sistemas automáticos o viven en pueblos sin cobertura suficiente, lo que convierte este modelo en un mecanismo de exclusión sanitaria por edad y capacidad.
“El teléfono se ha convertido en una puerta obligatoria de acceso a la sanidad pública, expulsando silenciosamente a los más vulnerables del sistema”, denuncian desde la organización, que considera que el plan transmite a estos pueblos un mensaje inequívoco: “tu pueblo ya no es prioritario”.
El partido subraya además la contradicción entre la inversión pública realizada en algunos consultorios —mejoras de accesibilidad, mobiliario u obras— y el hecho de que esos mismos centros permanezcan cerrados durante largos periodos o hayan sido reconvertidos en tanatorios, lo que, a su juicio, evidencia la finalidad real del Plan Aliste.
“La clave de un consultorio no es el edificio, sino el contenido”, recalcan, insistiendo en que sin días de consulta, horarios estables y presencia médica, un consultorio es sanitariamente inútil, por muy nuevo o rehabilitado que esté.
La formación compara esta situación con la de otros ayuntamientos de la comarca de Aliste, como Gallegos del Río o San Vitero, donde sí se mantiene consulta periódica en todos los pueblos, lo que ha generado entre los vecinos una sensación de desigualdad territorial.
En este contexto, Ahora Decide apela al artículo 14 de la Constitución Española, que garantiza la igualdad ante la ley sin discriminación por circunstancias personales o sociales, y al Estatuto de Autonomía de Castilla y León, que recoge entre sus principios rectores la prestación de servicios públicos de calidad y la lucha contra la despoblación.
La organización considera que la Junta de Castilla y León incumple estos principios y señala que tanto la administración autonómica como los ayuntamientos tienen responsabilidad directa en la defensa de una atención sanitaria digna para sus vecinos.